Los Aguizotes de Masaya

Masaya la capital del folklore y cuidad de las flores, aunque es reducido en cuanto a su extensión es el más poblado con 510 habitantes un 50 por ciento labora en talleres artesanales.

Su historia de este departamento tiene una tradición aborigen, por conservar núcleos indígenas puros, que en sus costumbres recuerda el pasado prehispánico de nuestra nacionalidad.

En Masaya las fiestas patronales son las más largas del país con una duración de cuatro meses, estas fiestas son en honor al santo patrono San Jerónimo. 

La cabecera de Masaya es Monimbo una importante población indígena en la cual se practican supervivencias nativas tales como: la institución ayllo, la marimba atónica y el bantú, atributo que estructuran el esfuerzo secular de una tradición.

Monimbo es un pueblo de espíritu alegre, los monimboseños pertenecen a un pueblo rebelde que buscan como que sus costumbres y tradiciones pertenezcan  vivas para que no se extingan.

El pueblo de monimbó siempre participan con  fervor y devoción en las actividades de las fiestas patronales de San Jerónimo, sin embargo viven en una perenne celebración,  porque al igual celebran el día de la Cruz, San Lázaro, San Sebastián, El Torovenado, La Vela Del Candil, La Vela Del Vestido de Novia, a la Virgen del Hato, al Señor de los Milagros, entre otros; al ritmo de los tradicionales chicheros y bajo el estruendo de los estallidos de pólvora.

Una de las celebraciones en honor a San Jerónimo son las fiestas de los agüizotes realizada anualmente y propia de los habitantes de la ciudad de Masaya y tiene lugar al último viernes del mes de octubre, con una previa en la noche de jueves con la tan esperada ¨Vela  Del Candil¨.

La Vela del Candil se realiza en la noche el último jueves del mes de octubre en donde se exhiben los trajes y máscaras que se usaran la noche siguiente durante el desfile de los agüizotes, todo dentro de un ambiente de algarabía con bailes y música filarmónica.

Uno de los talleres más conocidos en Monimbo es el taller de Don Diablo más de 10 años en confeccionar los trajes alusivos a la noche de espantos ¨Los Agüizotes¨ ellos elaboran máscaras y la vestimenta y son ellos quienes el último jueves del mes de octubre velan los trajes.

Para Don Diablo confeccionar estos atuendos requieren de mucho tiempo y sobre todo de ponerle amor al trabajo, ya son muchos años que han trabajado para estas fiestas, las máscaras tienen un precio entre 300 a 800 córdobas, depende el estilo de los interesados.

Agüizotes

La fiesta de los agüizotes se dio a mediados del siglo XX y tiene lugar el último viernes del mes de octubre y es un desfile carnavalesco donde los participantes van vestidos con disfraces y máscaras de los mitos y leyendas nicaragüenses y esto tienen inicio frente la plaza del templo católico María Magdalena en el barrio indígena de Monimbó, esta misma recorre las calles principales de Masaya  al ritmo de los chicheros.

La palabra ´´Aguizote´´ o ¨Ahuizote¨ proviene del náhuatl ´´Ahuitzolt´´: A (alt) prefijo de agua, Ahuit ´´espina´´, y ´´zolt´´, perro que viene hacer ´´Perro´´ (espinozo) de agua ´´nutria´´.

Para el pueblo de Monimbó la palabra agüizote significa espanto cerca del agua también tienen el mismo nombre de la cobertura o camisa de la mazorca de maíz conocida como ´´Tusa´´

El historiador de Monimbó, David Canda, nos habla que los agüizotes es una deidad en donde los indígenas hacían sacrificio y rituales al volcán, al fuego, al aire, al sol, entre otros; esto con el fin de que los dioses atendieran sus peticiones.

La noche de espanto según el historiador David Canda le da atributo a la llorona a los guises, a la coro coca, a la cegua, a la gallina negra, el padre sin cabeza, entre otros.

Los agüizotes es una práctica que los pobladores de Monimbó desde hace 28 años danzan para hacerle sátira a la muerte, además tiene que ver con la magia y la religión del pueblo.

Significado de los personajes mitológicos.

El historiador David Canda nos argumenta que entre otros seres mitológicos están:

La llorona que fue una mujer violada por un español y que le hijo se le ahogo en la laguna.

La cegua es un espectro que permanece en los arboles de aceituna y guarumo y que tiene una risa que da escalofríos y esta misma se lleva a los hombres. Nos cuenta una anécdota el historiador David Canda que su difunto abuelo Santiago López Jalinas siempre amanecía en los panteones de Monimbó y que era llevado por una mujer que nunca le miro el rostro.

El guis anuncia que una persona va a morir.

La gallina negra si canta arriba hay muerto abajo y si canta abajo hay muerte arriba.

Todo esto es una práctica real por eso se le llama lengua popular hablar ahuizotadas  es decir aprovecharse de la ingenuidad o credulidad de los demás con el fin de convertir en verdad lo que es posible demostrar.

Diferencia entre Halloween y los Agüizotes.

Según el historiador David Canda explica que Halloween es una práctica que se dio en Irlanda donde se ofrece sacrificios de animales donde matan gatos negros, se hacen hechizos, magia negra, y se invocan a seres de la tinieblas mientras los agüizotes es una sátira a la muerte donde danzan disfrazados de seres mitológicos.

En este pasado año 2018 en las celebraciones de los agüizotes en Monimbó nos relata una participante que tiene 9años de asistir a estas fiestas la joven Fernanda Velázquez nos argumenta que los agüizotes ya no son los mismos y que hubo una mezcla con Halloween y los Agüizotes y que iban más trajes extranjeros como: Chuki, Anabel, Jackson, It, entre otro.; pero pocos eran atuendos de los agüizotes

Todo esto debido a una interculturalidad, por ende que los países en desarrollo están optando por culturas extranjeras que no tienen nada que ver con la cultura indígena de un pueblo.

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